GENERACION DE RESIDUOS Y EDUCACIÓN

Chillán está a las puertas de hacerse cargo de ser la capital regional de la nueva región del Ñuble, generando en la comunidad altas expectativas de desarrollo, crecimiento y empleo, pero a pesar de los esfuerzos, nuestra ciudad sigue apareciendo tristemente nombrada por ser la tercera ciudad más contaminada de Chile y estar por sobre el número 20 de las ciudades más contaminadas de Latinoamérica, y ahora recientemente nombrada por superar el promedio país en la generación de residuos sólido domiciliarios (RSD).

Si bien las políticas medio ambientales actuales sobre las cuales se está trabajando a nivel nacional, esperan mejorar y establecer responsabilidades al productor respecto de envases y embalajes (N°20.920, Ley REP), para que dichos productores se hagan cargo del destino final de los residuos producidos en la comercialización de sus productos; incentivando en primera línea la NO GENERACION del residuo, fomentando el ECODISEÑO, pasando por la reutilización, reciclaje, valorización energética y finalmente su disposición final, en los últimos años, como ciudad hemos hecho muy poco, principalmente en lo que se refiere a concientizar a la población para disminuir y manejar sus propios residuos domiciliarios.

La ley 19.300 reconoce a la EDUCACION AMBIENTAL, como uno de los instrumentos de gestión ambiental existentes en nuestra normativa; a su vez, la ley general de educación, reconoce a la Sustentabilidad como uno de los principios fundamentales de la educación chilena, por otro lado, en la 78 Asamblea de las naciones unidas realizada el año 2002, UNESCO establece al decenio 2005-2014 como el Decenio para el desarrollo Sustentable, planteando a la EDUCACION como el principal agente de transformación hacia dicho camino, donde nuestro país se compromete en este camino de la sustentabilidad a través de la generación de la Política Nacional de Educación para el desarrollo Sustentable (PNEDS), la cual establece claros objetivos, asumiendo la responsabilidad de crear una sociedad sustentable y contribuir al fortalecimiento de procesos educativos que permitan instalar y desarrollar conciencia, conocimientos, actitudes y aptidudes medio ambientales.

Revisando los antecedentes anteriormente descritos, es difícil entender por qué aún no se le ha dado la importancia que corresponde a la EDUCACION AMBIENTAL, la cual también es definida en nuestra ley general de bases del medio ambiente, como una educación que debe ser generadora de hábitos de cuidado medio ambiental, logrando cambiar la relación del hombre con el medio ambiente.

Es así que dicha educación debiese ser aplicada en forma constante y permanente a partir de la primera infancia, (donde a su vez también logramos obtener el mayor impacto en la familia) y no ser abandonada hasta al menos la totalidad de la educación básica.

Actualmente la implementación de la educación ambiental pasa por el MINEDUC y MMA, quienes traspasaron a los Municipios la responsabilidad de certificar medio ambientalmente a los establecimientos educacionales, escuelas que debiesen formar niños capaces de entender la problemática de la generación de residuos, agua, energía, contaminación, desertificación, entre otros.

La gran pregunta es, “si llevamos más de 10 años desarrollando actividades en materia de Educación Ambiental, ¿por qué no se cuenta aún con ciudadanos distintos en lo que a las relaciones con el entorno se refiere?, ¿qué es lo que está sucediendo con las actividades de Educación Ambiental?, ¿por qué no se nota un cambio de actitud con respecto al manejo del entorno?, ¿cuáles son los obstáculos que existen para llegar a formar los nuevos ciudadanos que requiere el país?”

Claramente no lo estamos haciendo bien, y sigo insistiendo que para cambiar el paradigma de como vemos y como experimentamos el medio ambiente, es imprescindible educar a la comunidad, educar a los niños y principalmente a sus docentes, ya que son ellos los que deben saber cómo entregar los conocimientos y ser capaces de habituar al niño a cuidar el medio ambiente ya sea en su medio rural o urbano.

María Fernanda Machuca Aldunate
Ingeniero Agrónomo- Paisajista
Diplomada en Diseño del Paisaje PUC
Magíster © Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable U Mayor

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